Más que una categoría es una actividad. Aquí no hay reglas, fechas ni compromisos. El remo recreativo es atemporal y lo puede practicar cualquiera que quiera disfrutar una salida con la familia o amigos. No hay requisito previo para salir a disfrutar con el contacto directo con la naturaleza. Hay los que salen a dar una vuelta solo o los que van pasar el día a la isla, asado mediante, con los amigos. Hay un ámbito para todos los gustos, tanto en los incontables ríos y arroyos del delta del Tigre, como en el imponente Paraná en el litoral, en los oasis de la pre cordillera mendocina o en el paraíso terrenal de los lagos patagónicos, a todo lo largo y ancho del país uno puede encontrarse con algún bote de remo.
En Tigre no es raro toparse con los más fanáticos que con sus botes cargados con equipos y víveres para cruzar al Uruguay o a la isla Martín García. O los que como desafío personal, bajan desde Rosario hasta Tigre. En definitiva el remo recreativo está hecho a la medida exacta de cada uno.